Los niños en el coche

Una gran parte de las muertes de menores en el vehículo son consecuencia de no usar ningún mecanismo de seguridad que proteja al menor.
La seguridad de los niños en el coche es responsabilidad de los adultos. Hay que tomárselo muy en serio.
De acuerdo con la edad, existen diferentes sistemas de retención, que pueden evitar graves secuelas e incluso la muerte de un niño, tras un accidente de tráfico. Te explicamos cuáles son los sistemas adecuados y qué debes tener en cuenta para proteger a los menores.
Debe utilizarse una silla especialmente diseñada para bebés. Ésta debe colocarse en el asiento del copiloto, mirando hacia el respaldo. El asiento delantero debe desplazarse hacia atrás al máximo, dejando una distancia mínima de 20 cm entre la silla y el salpicadero para evitar lesionar al bebé en el caso de una colisión frontal.
Si el vehículo dispone de airbag deberá desactivarse cuando se coloque la silla del bebé; si no se puede desactivar, el bebé deberá trasladarse al asiento trasero en su silla.
Si la cabeza del niño sobrepasa la parte superior del asiento, significa que es demasiado pequeño para él. En cualquier caso, debe ir sujeto con un cinturón de seguridad de tres puntos de anclaje.
Otra opción es colocar una cuna portátil con asas duras que permita asegurarse con el cinturón y situarla con la cabeza del niño hacia el centro del automóvil, para reducir el riesgo de lesión en caso de impactos laterales.
Los niños con un peso de 9 a 18 kg pueden sentarse en sillas homologadas para niños. La silla del niño debe estar sujeta por el cinturón de seguridad con tres puntos de anclaje del automóvil y éste debe situarse mirando hacia atrás si va en el asiento del copiloto, o mirando hacia atrás o hacia delante si va en el asiento posterior. La posición más segura es mirando hacia atrás.
Para mayor seguridad se debe utilizar una silla homologada para niños en el asiento trasero que se sujete con tres puntos de anclaje al vehículo mediante el cinturón de seguridad. El adulto debe revisar que el cinturón no cruce por el cuello del menor si no por los hombros y el pecho. Hay cojines especiales que ofrecen más comodidad pero menos seguridad.
Los niños con esta altura o superior pueden utilizar los cinturones de seguridad habituales del automóvil, pero deben ir sentados en el asiento trasero del coche.
Los airbag se diseñaron para proteger a adultos y debe tenerse precaución si en el asiento se coloca un niño. Los menores de 12 años no deberían sentarse en el asiento delantero con el airbag activado ya que cuando se inflan son muy potentes y están situados tan bajos que podrían asfixiar al niño que estuviera sentado delante. Para los mayores que quieran sentarse delante se recomienda desplazar el asiento hacia atrás al máximo.
Trasladarse en automóvil es una actividad de riesgo y requiere tomar precauciones especiales al conducir con niños.
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